Mostrando entradas con la etiqueta Volar. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Volar. Mostrar todas las entradas

lunes, 24 de octubre de 2016

Letargo

Rozaste mi alma con una suavidad desconocida, no merecía las muestras a las que tú llamabas cariño, no podía comprenderlas, aun así seguías intentándolo con mucha serenidad. Enseñarme con pequeños gestos era la meta, pero me atormentaba el desconocimiento y me enfurecía, sí, me encolerizaba, dudaba, ¿cuáles podían ser tus razones? Toda aquella claridad me acobardaba, era débil, pero no querías verlo.

En mí siempre se halló un cuerpo impedido a amar.

Y lo sabía, presentía que un día me obligaría a renunciar a ti, te alejaría, dejaría que tus alas te llevaran lejos, para no ensuciarte, para no masacrar la única belleza conocida. No podía, no debía ir tras de ti, eso te destruiría.
Sé que hice bien alejándote, por favor no me juzgues, perdóname. Es hoy cuando te venero mi pequeña mariposa adormecida, no aguardes más y alza el vuelo, lograste tu fin impregnándome de delicadeza, ¿No lo ves? Salvaguardarte es mi acto, es tu amor.
 


Fotografía: +María PAZ​

 

miércoles, 28 de septiembre de 2016

Moscas, S.A.


                                                         (pincha aquí) 

   

-          Stan, ¿puedo hacerte una pregunta?

 
-          Sí claro, dime.

-          Eso que dice Lisa, ¿es verdad?

-          ¿El qué?

-          Pues que… nosotros solo duramos 24 horas y luego caput, que pocos sobreviven y los que lo hacen es porque se han revolcado entre muchísima mugre y son… ¿Cómo lo dijo? Ah sí, inmunes.  

-          ¡Oh dios! Otra vez esa vieja chismosa asustando al enjambre, ni se te ocurra prestarle atención son solo leyendas urbanas, ¿entendido?

-          Pero, pero... es que dice que ella sabe cosas, que proviene de la primera progenie antes siquiera de que la tierra fuera habitada por los gigantes verdes y sus cientos de ojitos han visto más mundo que todos nosotros.

-          Vaaa chorradas, tonterías de una vieja que está a las puertas de la muerte.

-          Y tú, ¿cómo puedes saberlo? ¿Cuántos años-días tienes? ¿Recuerdas algún momento en que ella no estuviera en tu vida? Porque yo no.

-          Bueno Kenny es que tú naciste esta mañana.

-          ¡Dios! ¿Entonces me estoy muriendo? Es eso, ¿verdad? ¡Claro que sí! No me siento igual que hace tres horas, lo había achacado a que Fry me ha estado pisando un ala mientras dormíamos la siesta, ¡pero no! claro que no. Me cuesta alzar el vuelo, el aire, el aire, se vuelve opresivo y hace minutos que no logro localizar ningún foco de roña, ¡me moriré! ¡AYUDA!

-          ¡Tranquilo! ¡Relájate quieres! Yo te cuidaré, mira tengo 16 años-días y sigo vivo no te inquietes, lo que le pasa a Lisa es que le gusta asustar a los nuevos con sus conocimientos, pero eso no quiere decir que sea cierto todo lo que dice, no te acerques más a esa cotilla y todo irá bien.

-          Bueno… podría confiar en ti, después de todo eres la segunda mosca más vieja que conozco.

-          Sí, y ahora vayamos con las otras a rebuscar en aquella basura, como no nos apresuremos se adueñarán del rincón más jugoso.

-          Vale.

-          Sabes chico eres un poco aprensivo pero me caes bien. Hasta podría hacer de ti un digno sucesor, enseñarte mis rincones inmundos favoritos y quizás hasta algunas técnicas de evasión, estos malditos humanos tienen la manía de querer exterminarnos. Que callado estás, ¿no seguirás preocupado?, ¿Kenny?, ¿Kenny? ¡Oh vaya! ¡No! Al final esa mosca cojonera tenía razón, ¡Kenny ha muerto!
 
                        

miércoles, 23 de diciembre de 2015

Aletear

Desde niña Lola tenía un sueño, volar. Bastante complicado, las extremidades de los humanos no cumplen con los requisitos para tirarse al vacío.
Pero ella no iba a desterrar la idea del no, sabía que llegaría ese día, lo conseguiría. 

Su madre siempre la reñía, ¿la razón? Bueno es que Lola nunca salía de casa por las puertas, no, no, se tiraba al vacío por las ventanas. Creando las expectativas a un futuro no muy lejano donde lograría su propósito. 

Con los años y miles de chascos convertidos en aparatosas caídas de los cuales los rasguños siempre eran torceduras de tobillo. Desterró al fin su cometido, su madre feliz por ver su hija al fin crecer le dijo. – Haces bien hija, creer en algo que no esté a nuestro alcance es un fracaso asegurado. 

Pero hubo un fallo en las palabras de la madre, la Lola hasta la fecha conocida despareció, convirtiéndose en un ser huraño, frustrado y enfadado.
Todo le parecía mal, no existían metas en su vida, sabiéndose que no las lograría de antemano ni siquiera se las proponía.   

Se encerró en su habitación día, tras día, haciendo de ésta su templo.
Su madre preocupada por el estado de su hija, y dándose cuenta que había cometido un error infundiéndole aquel mensaje, trazó un plan.

Al despertarse una Lola arrisca y desencantada bajo a desayunar. 

-     ¡Mamá! –gritó ¿Dónde estás? ¿Mamá? – nada. 

En la casa no había ninguna señal de vida, su cabeza malhumorada, fue directa a la nevera, pero antes de abrirla vio un post-it que decía. 

-     Hija a las 12:30h debes estar arreglada, te vendrán a recoger.  

Más irritada de lo que ya estaba, hizo una pelota con el papel y lo tiró a la basura, pensó ¡ja! Lo lleva claro si piensa que voy a ir a ninguna parte.
Con las suficientes provisiones para sobrevivir un par de días se fue directa a su habitación, una vez con el estómago lleno volvió a su duermevela habitual.  

Un ruido de bocinas la despertó de golpe, ¿pero qué pasaba? Se asomó por la ventana, justo delante de la casa había aparcada una furgoneta XXL con unas grandiosas alas que se movían al compás del viento. Y la bocina otra vez, no paraba, venga a pitar y pitar, qué sonido más molesto. Recordó la nota de su madre, bajó a trompicones preparada para decirle cuatro cosas al del claxon.   

-     ¡Haga el favor de parar de pitar!
-     Por fin la princesita se ha dignado a bajar.
-     ¿Cómo te atreves?
-     Lo que escuchas y ahora vete a asear, te cambias y en 10 minutos nos vamos.  Al ver que no se movía. ¡Venga rápido!
-     Yo no pienso ir a ningún sitio contigo, no sé quien eres y no me gusta como me hablas, ¿qué te has creído? 

Con un suspiro de esos que salen del alma y siempre consiguien calmar el temple, le dijo.  

-     Está bien empecemos, he sido contratado por tu madre hoy pasarás el día conmigo tenemos que ir... – no lo dejó terminar.
-     Pues cancelado, adiós. – se giró para irse a casa.
-     ¡Alto! Lola para que lo entiendas cobro por adelantado y la política de la empresa es que no existen devoluciones, así que vas a ir a cambiarte y bajarás en 10 minutos, y para que te quede claro si no es a las buenas iré yo mismo a lavarte los dientes.
-     Pero, pero… ¡imbé…! 

Sabía que había perdido la batalla y una parte en su interior volvió a sentir vida. Está bien iría, mucho sería que su madre hubiera contratado a un psicópata para deshacerse de ella.  

-     Vale, ahora bajo
-     10 minutos- la aviso, haciendo el movimiento de lavarse los dientes. 

Ya subida en la furgoneta y pasados varios minutos en silencio. 

-      ¿Y bien dónde me llevas?
-      Vamos a volar. 

Se puso muy nerviosa, incómoda y molesta por todo lo que le desencadenó esa palabra. 

-     ¡Para el coche! No pienso ir, déjame bajar. – como no paraba. ¡Ahora mismo!
-     Tranquila, tranquila, no pasa nada, relájate. Tu madre me lo ha explicado todo, como se equivocó durante muchos años al decirte que no podías conseguir tus sueños, por eso me ha llamado.
-     Pero yo ya no sueño, no quiero volar.
-     Entonces verás como lo hago yo y si al final te apetece, entonces solo tendrás que decírmelo.
 
Más calmada, con un simple movimiento de cabeza aceptó lo que le decía aquel chico. 

-     Bueno sabes muchas cosas de mí, podrías por lo menos decirme como te llamas, ¿no te parece?
-     Si claro, Ángel. 

Ya no dijo nada más era todo demasiado extraño, llevaba muchos años escondida en su templo, uno inquebrantable de emociones que había hecho mella en ella convirtiéndola en un recipiente sin alma.  

Llegaron a un descampado, miró alrededor no había nada. ¿Sería un ángel de verdad? ¿Cómo iba a volar si no había nada a su alrededor? Lo observó sacar unos aparatos de la furgoneta. Un par de trastos que parecían bombonas de oxígeno, la miró y le sonrío, fue hacía ella.  

-      Todo listo, entonces qué ¿yo primero y luego tú? ¿o los dos a la vez?
-      Creo que mejor te miro y luego me llevas a casa.
-      Ay princesita hoy no te irás de aquí sin volar.
-      No vuelvas a llamarme así.
-      Está bien Lola. – y le guiñó un ojo. ¡Vamos allá! 

Sin dejarle elección le colocó el aparatoso trasto en la espalda como una mochila, por un segundo del mismo peso perdió el equilibrio. Una vez se colocó él todo el equipo, le explico como debía accionarlo y volar. 

Lo primero que sintió Lola al apretar el mando fue como sus pies se elevaban unos centímetros del suelo, sin creérselo miro hacía abajo y pataleo eso provocó unos segundos de descontrol, pero Ángel preparado para aquello la tenía cogida por los brazos, sonriéndole le dijo que se lo tomara con calma, que debía aprender a estabilizarse. Ella se relajó aunque molesta, ¿siempre reía ese chico? 

Una media hora más tarde y con algo más de control estaba elevada unos tres metros del suelo, tan feliz se sentía que su sonrisa se le comía toda la cara. Fueron dando tumbos de un lado a otro, sintiéndose ilusionada de nuevo, por fin lo había logrado.  
 

      -      Lola, debemos bajar.
      -      Se está tan bien aquí, unos minutos más por favor.
      -      Seguro que más tarde me arrepentiré, si quieres mañana te recojo a la misma hora.
      -      ¿De verdad?
      -      Sí, sé lo que es cumplir un sueño.
      -      ¡Gracias! 
 
Una vez en el suelo se abalanzó a los brazos de Ángel, sintiéndose de nuevo llena de sueños y deseosa por cumplirlos. Él la miró de aquella forma que sabes a ciencia cierta que esa persona será importante en tu vida, y tu corazón comete el error de latir por unos segundos de manera diferente. 

Porque quién sabe puede que el futuro les deparará una bonita amistad o algo más, pero eso ya corre a cargo de vuestra imaginación, ;)